En Ciudad Juárez, el incremento poblacional y la expansión urbana en la última década ha provocado una situación alarmante con el abastecimiento del agua, quedando en duda si los cuerpos de agua que abastecen al municipio, tendrán el volumen suficiente para atender las necesidades de la población, sobre todo cuando más del 90% del agua que se consume proviene del subsuelo.

Un concepto que surge en la década de los años 80 del siglo XX vinculado con las características jurídicas, administrativas, técnicas, económicas y ambientales; es el denominado Gestión Integral del Agua (GIA). El cual persigue el desarrollo y manejo coordinado del agua entre los diferentes actores y a diversas escalas, con la finalidad de maximizar el bienestar social y económico de manera equitativa y sin comprometer la sustentabilidad del ecosistema.

Se han señalado aspectos clave que sirven de base para la construcción multifactorial de la sustentabilidad dentro del estudio de la gestión del agua, relacionados con la administración, la gobernanza y la gobernabilidad; aspectos trascendentales para la ejecución de la planeación en México. En el caso específico de Ciudad Juárez, el proceso de la inclusión de la GIA no ha derivado en términos de eficiencia económica, equidad social y sustentabilidad ambiental, debido a la falta de la aplicación de instrumentos de planificación que no contemplan a largo plazo la dotación del agua en la región.

Existe una carencia importante de participación pública y de instrumentos que garanticen la dotación del agua en los años siguientes. El municipio ha invertido en la elaboración de planes de desarrollo urbano que no contemplan tecnologías alternativas de captación de agua, lo que refleja un retraso en esta materia. Así mismo, deben atenderse problemas locales como la atención a la infraestructura para reducir las fugas presentes en los ductos (alrededor del 20% del agua potable se pierde en fugas).